Carta desde Kamakura, 17 de marzo
17 marzo, 2011

“Pasan los días y cada vez es todo más aterrador. No paro de imaginarme cosas. Puede que la comida también esté contaminada. Ahora lo único que importa es protegernos del peligro.
Cada vez hay menos bienes. La gente se lleva más cosas de las que necesita y se hace difícil conseguir provisiones. Pero de momento estoy consiguiendo comida haciendo largas colas. Nada de caprichos, nada de lujos, asumiendo los cortes de luz. Confío en que esta situación no durará mucho tiempo.
La información es confusa y cambia constantemente. No me creo que estén diciendo la verdad. Los políticos no inspiran ninguna confianza.
A partir de mañana M. ya no irá a trabajar. Porque no hay suficiente gasolina, ni comida, ni luz, y porque además ya no es seguro para ella ir hasta allí. Continúan los terremotos. Pero lo prefiero así, porque estamos juntas.”
Correo recibido el 17 de marzo a las 10:46 (hora de Nueva York).

