Abrazando la derrota
20 marzo, 2011

A finales de los años 90 el profesor John Dower se instaló en Kamakura, en los alrededores de Tokio. Estaba rastreando documentos históricos, periódicos, cartas y legajos con el propósito de escribir un libro sobre la mentalidad de la sociedad japonesa tras la Segunda Guerra Mundial. A partir de estas fuentes elaboró un retablo sobre el origen del Japón contemporáneo y sus contradicciones, tensiones internas e ideales. El libro se publicó en 1999 con el titulo de ‘Abrazando la derrota’. Dower obtuvo el Premio Pulitzer.
Comparar la posguerra con la crisis actual que afronta Japón, como ha hecho el primer ministro Kan, quizá resulte excesivo. El país entero estaba destrozado. En realidad, apenas quedaba país. Los niños de la calle se contaban por cientos de miles. Tokio era un páramo de cascotes y piedras. Hiroshima y Nagasaki cargaban con el estigma de ciudades enfermas. Los ideales de toda una época habían resultado un fraude. La sociedad vivía la derrota como un profundo desengaño.
La situación actual es muy distinta, pero la comparación de Kan no fue histórica sino sentimental. Hay una corriente intelectual sobre Japón que describe su historia como un movimiento circular. El terremoto y la crisis nuclear, uno inseparable del otro, han devuelto los sentimientos de decepción y de derrota de la posguerra. Muchos japoneses están reviviendo 1945.
Hay varios elementos del relato de Dower que se repiten como un patrón histórico. Uno es la aparente serenidad de la sociedad, la resignación con la que acepta la desgracia y la amenaza nuclear. Tras la guerra Japón se reconstruyó en torno a un ideal de paz que bajo el hermetismo nipón parece perdurar. Durante los años que siguen al fin de la guerra hubo dos frases que los niños copiaban en clase de caligrafía: “construir una nación en paz” y “construir una nación de cultura”. En realidad, eran una evolución de dos ideas de la propaganda de guerra: la “construcción” (del imperio) y “la cultura” (nacional).
Un segundo elemento clave fue el ideal del progreso científico. Japón concluyó que había perdido la guerra porque no tenía la bomba atómica. La sociedad militar se transformó en una sociedad tecnológica. La crisis nuclear tras el terremoto, la secuencia perfecta del desastre, recupera rasgos de la mentalidad de entonces: la resignación pacífica, la ciencia como solución a la crisis. También la sensación de fraude.
A esto, supongo, se refería Kan: a la desorientación de entonces y de ahora, a la zozobra de la crisis y a la incertidumbre ante el futuro, pero también a la confianza en que será la tecnología quien salve de nuevo a Japón. Es una nueva mentalidad de posguerra.
El recuerdo de los años de la guerra parece inevitable. Kan ha utilizado otra expresión estos días: llamó a la población “al sacrificio”, como escuchaba la población en los tiempos del General Tojo. La pregunta es si lo aceptará la moderna sociedad nipona.
@cmdelaserna / Foto: Imagen de Tokio del 10 de marzo de 1945
Artículo publicado en el suplemento ‘Eureka’ de El Mundo (20 de marzo de 2011). Algunos comentarios a pie de página:
- La primera vez que vi el libro de John Dower fue en la librería de una casa de Kamakura. Pregunté por él y me contaron que el profesor del MIT había alquilado una de las casas cercanas, con las que compartía jardín. Me regalaron el libro y me lo llevé a Tokio.
- Era el año 2003. Entonces, la administración Bush recomendaba la lectura de “Abrazando la derrota” como libro de referencia de cara a la ocupación de Irak.
- El año siguiente a que recibiera el premio Pulitzer por su trabajo sobre la posguerra japonesa, una voluminosa biografía sobre Hirohito fue reconocida con el mismo galardón en la categoría de libros de no ficción. El libro se tituló Hirohito and the Making of Modern Japan, escrito por el profesor Herbert P. Pix, que dedicó 10 años al trabajo.
- Dower ilustra los lemas que copiaban los niños en clase de caligrafía con el trabajo que realizó en clase el príncipe Akihito, hijo del emperador Hirohito y actual emperador de Japón.
- La transformación de los mensajes de la propaganda bélica en los lemas de la reconstrucción de Japón no fueron los únicos elementos que sobrevivieron. Muchas veces fueron las mismas empresas de entonces, con el mismo nombre o a través de alguna filial superviviente, quienes lideraron la transformación de la industria bélica en una industria tecnológica.
- Estos días, el diario El País ha publicado una interesante entrevista al escritor Kenzaburo Oé sobre la vigencia de algunos ideales de la posguerra y el futuro del país tras el terremoto. “Japón ha entrado en una nueva era”, se titula la entrevista.


31 marzo, 2011 at 10:21 pm
[...] Un informe del Ministerio de Asuntos Exteriores del Gobierno japonés se refiere a la situación tras el terremoto, el tsunami y la crisis nuclear como “la mayor cisis nacional desde el periodo de posguerra“. [...]
17 abril, 2011 at 10:19 pm
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