Naoto Kan, bloguero

9 mayo, 2011

Está claro que los políticos, cuando no caen en estrepitosa desgracia tras un desastre como el que le ha tocado vivir a Japón, intentan crecerse por todos los medios. Uno de esos medios es el blog, en el caso de Naoto Kan. Parece que el primer ministro japonés, que estuvo “escondido” detrás de su segundo, Yukio Edano, durante las primeras semanas después del tsunami, quiere ahora estar más cerca del pueblo. (Pese a ello su popularidad ha caído en picado, aunque debe ser que no lo suficiente).

Para sentirse cercano  también ha hecho varios viajes a la región afectada -mucho después de lo previsto-, lanzando nuevas promesas ante las cámaras de televisión.

El blog oficial de Kan hace un recuento de los actos públicos del primer ministro. En un estilo muy “divulgativo”, explica al pueblo las medidas tomadas por el Gobierno o transcribe los encuentros con las víctimas del accidente nuclear de Fukushima o del tsunami. En los vídeos el líder japonés luce su habitual traje de operario.

- “Sé que estará trabajando duro, pero tiene que trabajar más, más, por favor. Tiene que solucionar el problema de la central nuclear”, le dice al PM un hombre refugiado en la ciudad de Tamura, en Fukushima.

- “La policía está trabajando duro. Para que no entren ladrones de esos raros y mantener esto vigilado…”, le dice Kan a una mujer en la misma ciudad.

El blog parece dirigirse a un público joven: los mensajes del PM se difunden también a través de las redes sociales y de aplicaciones específicas para smart phones. Y tiene una versión en inglés.

Kan está a la última.

Una amiga nos ha descubierto este blog. Su autor es un artista japonés, Yoshikazu Suzuki, que lleva un taller de pintura para niños en Fukushima, muy cerca de la central nuclear accidentada. Suzuki estuvo afincado en Cataluña durante los años 80 y 90. Ahora, casi un mes después del terremoto, el taller ha vuelto a abrir sus puertas. Los niños vuelven poco a poco a la normalidad, pero las fuertes réplicas sísmicas y la lluvia ligeramente radiactiva recuerdan día a día la magnitud del desastre que el dibujo les ayuda a superar.

Traducimos aquí su post más reciente (del 9 de abril).

Es un sábado lluvioso.
Una lluvia fina cae sin parar, sin cortarse. (…)

¿Qué es lo que dicen que tiene la lluvia?

Los niños llegan bajo el paraguas. Se bajan del coche y los pocos pasos que tienen que dar y los tres escalones que tienen que subir lo hacen bajo el paraguas.

Cuando era pequeño
en los días de lluvia me subía a la bici
y me encantaba correr empapado en la lluvia.

Ahora también me gusta mojarme en la lluvia.

Pero ahora (¿a partir de ahora?) es mejor no hacerlo.

¿Volverá el día en que pueda uno volver a mojarse placenteramente en la lluvia?

Le pido a esta lluvia que no para de caer que llegue pronto el día
en que podamos mirar al cielo
y dejar que la lluvia limpie nuestros sentimientos.

Por la tarde pude ver a [mis alumnas] Kasumi y a Sumire.
Kasumi llegó muy seria y me dio un pálpito, pero utilizó para su dibujo unos colores muy suaves y blandos que me tranquilizaron un poco.

Sumire ha tenido hoy su último día de clase.

Espero volver a verla pronto.

La próxima vez que la vea seguro que tendrá ya cara de niña mayor.

“¡Hasta pronto!”.
“No para de llover, ¿verdad?”
“Es una lluvia que hace presagiar que va a seguir cayendo sin parar, ¿verdad?”

Y en sus ciudades, ¿también llueve sin parar?

Las ciudades mojadas por la lluvia tienen algo que nos vuelve expectantes.
Como una pequeña visita de la primavera.

En cualquier momento, por pequeña que sea,
a mí me parece maravillosa.

Como una primavera
pequeña
pequeña
que cae del cielo.

Foto: Niños pintando en el taller de Yoshikazu Suzuki. ©http://suzuky.exblog.jp
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