El desenlace del globo sonda
17 mayo, 2011
Y ahora que nadie está ya pendiente (salvo los pobres afectados), ahora que hemos tenido una guerra en Libia, ahora que ha muerto oficialmente Bin Laden, que el director del FMI ha pasado su primera noche en la cárcel y todo el mundo ha disfrutado de los cerezos en flor, Japón ha considerado que era el momento oportuno para decirlo: hubo fusión nuclear en la planta de Fukushima.
Lo admite Tepco dos meses después, y de paso admite otras cosas, como, por ejemplo, que el sistema de refrigeración del reactor número 1 no funcionaba ya antes del terremoto. Además, la fusión se produjo, “probablemente”, en los tres reactores. El primer ministro ha dicho, por supuesto, que no sabía nada.
Es el procedimiento clásico del Gobierno japonés del que ya hablamos en otro texto. Decir la verdad cuando ya no tiene efecto, o cuando “el pueblo está psicológicamente preparado”.
Eso que, en medio de la confusión inicial, en los días siguientes al accidente, a Tepco se le escapó y habló de fusión. Los expertos japoneses hablaron de fusión. Pero enseguida retrocedieron o callaron y nunca más se supo nada.
Lo han conseguido. La noticia no ha suscitado grandes reacciones.
Oficialmente, la eléctrica japonesa tiene ahora, por fin, los datos suficientes para valorar que, en efecto, se inició el proceso de fusión nuclear en las horas inmediatamente posteriores al tsunami y terremoto del 11 de marzo.
¿Lo sabían los ingenieros y operarios que estuvieron allí trabajando a destajo?
@tanaoshima Imagen: ©www.tanukidrawings.com
La “otra” información
2 abril, 2011
Mientras los principales medios de comunicación se centran en difundir las voces oficiales respecto a la catástrofe tanto natural como nuclear, las teorías extraoficiales circulan por internet. Destacamos algunas a continuación:
La turbia relación entre París y Tokio. Algunos blogs de información en japonés afirman que Francia evacuó muy pronto a sus ciudadanos de Japón porque el presidente de Tepco había informado confidencialmente a los expertos nucleares franceses sobre la “situación real” de Fukushima. El Gobierno francés habría dado preferencia a sus ciudadanos antes que guardar la confidencialidad de las revelaciones de Tepco y por lo tanto habría elevado al máximo la alerta, respondiendo a la “situación real” de la central nuclear de Fukushima.
El origen del desastre. El periodista y escritor de larga trayectoria antinuclear, Takashi Hirose, en su artículo “La verdad sobre el accidente nuclear de Fukushima“, denuncia la manipulación del Gobierno japonés de todo el desastre. Para empezar, la manipulación de la magnitud del seísmo que, según él, elevaron de 8,4 a 8,8 y por último a 9,0 para justificar el accidente nuclear; la misma estrategia, dice el periodista, que la empleada por el Gobierno chino con el terremoto de Sichuan.
El periodista alega que tal magnitud es falsa ya que el seísmo que azotó en 2008 la misma costa de Iwate fue mucho más intenso (registró una aceleración de 3.866 Gal, frente a los 2.933 Gal del último terremoto), pero sólo le fue atribuida una magnitud de 7,2 (frente a 9,0 del último seísmo).
Hirose arremete contra la ligereza de los medios de comunicación japoneses, quienes se han referido al tamaño del tsunami como algo “histórico”, “inimaginable” y “fuera de toda sospecha”, cuando en 1896 la costa de Iwate fue destruida por una ola de casi 40 metros.
Etcétera.
Primeros cortes de energía
13 marzo, 2011

Son las seis de la mañana en Japón. En 30 minutos está previsto que comiencen los cortes de energía en Tokio y en otras zonas del Este del país. Los cortes, entre otros frentes, afectarán a los sistemas de transporte público y al suministro de agua.
Al cabo de una hora, TEPCO anuncia el retraso en la interrupción del suministro hasta las 10 de la mañana. Para justificar el cambio aduce que la demanda es menor de la esperada.
Sin embargo, hacia las 7.30am (hora de Tokio) la compañía energética vuelve a la posición inicial y asegura que los cortes se pueden producir en cualquier momento, en el orden que estaba previsto. La confusión contrasta con los planes del apagón que ha mostrado la NHK: barrio a barrio, con horarios milimetrados para que los cortes tengan el menor impacto posible.
El lunes, Nissan y Toyota han anunciado que interrumpen su actividad por falta de suministros y para permitir la recolocación de sus trabajadores afectados por el terremoto y el tsunami del viernes.
La bolsa de Tokio abre por primera vez.
Japón intenta recuperar la normalidad, pero la rutina parece lejana todavía. En algún momento habrá que preguntarse cómo será Japón después de esta profunda y terrible crisis.


